Jhon Ardila, un colombiano, que desde España, construye la paz a través del cuento

“El ejercicio del cuentero o del cuentacuentos, es ser un vocero de su comunidad y como mi comunidad es Colombia, yo trato que en donde este, pueda llevar esa voz oculta que no sale en las noticias”.

 

Este santandereano que nació en San Gil, se crio en Barbosa Santander y estudió en derecho en Bucaramanga, llegó a Sevilla, España, en el 2009, con la ilusión de formarse y “recorrer mundo”. Desde que terminó su carrera se ha enfocado en temas sociales especialmente con personas víctimas del conflicto, con quienes trabajó en el rescate de su historia, veló por rescatar su dignidad, su alegría, su capacidad creativa y de resistencia al dolor. Una vez en España se especializó en interculturalidad y se doctoró en Derechos Humanos.

 

Paralela a su vida profesional está la artística y desde el año 2003, se dedica a contar cuentos a todo tipo de públicos, cuentos no solo lúdicos, sino que reflejan aspectos culturales de nuestras tradiciones e idiosincrasia, inciden también en la educación en valores educativos como el respeto a la diferencia, a las identidades culturales, a la equidad, cuentos con los que también contribuye a visibilizar a aquellos que frecuentemente no tienen voz.

 

Jhon Ardila también se ha formado a nivel artístico tanto en Andalucía y como en Colombia, en Teatro Físico y Mimo Contemporáneo, Comedia del Arte, Creación Colectiva, Clown, Cabaret, Teatro del Oprimido, Talleres Especializados de Narración Oral, Taller Permanente Escuela de Formación Narrativa Sherezada, Taller Permanente de Narración Oral Escénica, entre otros.

 

Jhon Ardila cuenta cuentos propios y de otros autores, que reflejan la tradición oral colombiana, su literatura, cuentos de las diferentes regiones, cuentos indígenas, cuentos afro de la zona pacífica, entre muchos otros, mostrando a los migrantes, al público español y al europeo, otras imágenes de Colombia.

 

El otro perfil de sus cuentos es social, cuenta acerca de la realidad colombiana, habla acerca de cómo sobreviven las personas al conflicto, sus iniciativas para salir adelante, relata historias de personas que trabajan por la paz en Colombia y que contribuyen a ello diariamente con su trasformación del dolor en algo constructivo.

 

Jhon Ardila busca cambiar la imagen de violencia que se tiene en el exterior de Colombia, contando las historias de seres humanos que creen en la paz, de hombres y mujeres que trabajan todos los días en iniciativas de reconciliación, de prevención de la violencia, de promoción de la lectura y nos dice que esas historias merecen rescatarse a través de la narración oral, que se constituye en un vehículo para enseñar esa otra Colombia. Ha realizado proyectos de investigación y trabajo comunitario con población inmigrante, gitana, mujeres víctimas de violencia de género, personas en riesgo de exclusión social usando el cuento para que esas personas aprendan que tienen derechos y cómo utilizarlos, expresen lo que sienten, lo que quieren y que los cuentos se conviertan para ellos en un instrumento de comunicación y de memoria. Ha recorrido con sus cuentos muchos municipios españoles especialmente en Andalucía, Melilla, Madrid, País Vasco, Suiza, en otros países europeos Alemania, Francia, nos cuenta que aquí en el exterior ha podido comprobar que Colombia es una tierra muy oral, lo que constituye un patrimonio cultural y artístico muy valioso de nuestra patria, que en Europa despierta curiosidad, respeto y a la vez deja al descubierto muchas similitudes entre las personas de regiones y países muy distintos, lo que le lleva a concluir que los cuentos son un vehículo intercultural que demuestra somos más hermanos que lo que las pequeñas diferencias culturales indican.

Nota

“En el exterior, aprendes que Colombia es el paraíso de los cuentos”

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